Caso abierto: Belinda Carlisle - "Belinda" (1986)
De niño caló en mí la idea de la radio AM como un campo oscuro, visto como se ven las imágenes nocturnas de guerra que filman con cámaras infrarrojas. Su granulado visual me recuerda a los quilómetros de ruido blanco por los que paseabas cuando movías la rueda del sintonizador. El ruido de la estática sonaba particularmente suave en AM, como sofocado por una media recia; sin embargo, cuando dabas con una emisora por sorpresa las interferencias equivalían al sonido de un vinilo picado aumentado por un audífono. Con lo que me gustaba plantarme delante del radiocasete para grabar canciones de la radio desde muy temprano, aprendí rápido que no valía la pena salirse de la FM si buscabas canciones pop; era inútil. Aún así lo hacía alguna vez para volver a certificar que solo hallaba programas hablados con una fidelidad no muy superior a la de un walkie-talkie y, como mucho, algo de música clásica. La AM sonaba a tiempos de guerra. Cuando empecé a leer libros y revistas de música no fueron...