En el trastero: Ampethamine Discharge - "Parking" (1996)
Empecé 1997 yendo solo al cine por primera vez para ver la Evita de Alan Parker. A punto de cumplir los trece, mis mayores ya podían animarme a seguir estudiando por mi cuenta todo lo que hiciese Madonna y ahorrarse un trago como el de esa película, que yo mismo iba a ver por defecto; por la lealtad que le profesaba a la que había sido mi obsesión más longeva, no exactamente por gusto. La mutación de Madonna en Eva Perón me interesaba poco y se había alargado tanto en el tiempo que empezaba a parecer que nunca volvería a su estado natural, así que mientras tanto empezaron a ocurrir muchas cosas: me llevaron a mi primer concierto, de Neneh Cherry; el programa Sputnik Concert emitió el MTV Unplugged de Hole un domingo de abril; el Devil Came to Me de Dover me llevó a rastrearles durante el verano hasta dar con Diario Pop, Peligrosamente Juntas y Siglo XXI de Radio 3... Inauguré 1998 regresando solo al cine para volver a ver Abre los Ojos de Alejandro Amenábar. La pri...