El despiece: Cheralee Dillon
Lo estaba pensando y en el mundo musical no conozco demasiados casos de artistas que, sin explicación y sin dejar rastro, se hayan esfumado cuando nadie lo esperaba. Para siempre. Una ausencia que al principio no crea ninguna alarma (será el necesario tiempo entre discos, pensamos), pero que pasada una larga temporada se revela como un fantasma cuanto más evanescente, más férvido; cuanto más seco y vasto el silencio, más abandonado el duelo. La de la cantautora Cheralee Dillon es una desaparición (hace ya veinte años) la historia de la cual tiene blindadas las puertas a las explicaciones. Sus discos -inencontrables, fuera de catálogo y poco reivindicados al engullirlos el ruido sordo del olvido- han adquirido progresivamente un firme estatus de culto, como ella misma. Quien la recuerda, lo hace con pasión y necesita decirlo en voz alta. Es en una discreta página manejada por un seguidor suyo donde encontramos los últimos mensajes de cariño de quienes siguen marcados por su voz, y...