Imperdible: Scout Niblett - "Sweet Heart Fever" (2001)
Scout Niblett saludó al mundo con una peluca rubia engañosa. No hay más que verla, emulando el entusiasmo de una chanteuse pop con un sutil gesto travieso en la portada de Sweet Heart Fever (2001) y contrastarlo con la música que recoge el disco para entender que hemos sido víctimas de una broma. Miremos más detenidamente y veremos que en los pelos despeinados de la parte superior quizás teníamos una pista. A diez años vista desde que grabara la maqueta que llamó la atención del sello Secretly Canadian y con un quinto álbum a la vuelta de la esquina, hoy por hoy conocemos bien las filias y las fobias de Niblett: su pasión por los extremos, por la fragilidad de unos acordes blues que abruptamente se convierten en riffs de fuzz mareante, por las miniaturas de batería y voz. Es cierto que en I Am (2003) fue la primera vez que echó toda la carne en el asador sin pensárselo y asentó las bases sobre las que ha desarrollado todo su trabajo posterior, pero Sweet Heart Fever queda co...