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Imperdible: Sibyl Vane - "Turismo de Interior" (2006)

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A lo largo de los años he visto algunos conciertos malos, otros que me han dejado frío y otros que he olvidado por completo, solo desenterrados de la memoria cuando me sorprenden fotografías que yo mismo hice perdidas en carpetas que sobrevivieron a varios ordenadores (¿Blenda abriendo para The B-52's en el Poble Espanyol? ¿Esto qué es y cómo ocurrió?). Ninguno de ellos atraviesa los recuerdos cual potente luz blanca como ese concierto que te enfadó, que te enfadó mucho. El mío fue de Sibyl Vane, el 27 de octubre de 2006 en La [2] de Apolo (Barcelona). Si un grupo no te importa, o antes de verlo sobre el escenario ya sabes que no te gusta, es más fácil sobrellevar cosas cuestionables de la actuación amparándote en la insensibilidad que te da el desapego, intentando divertirte con los pensamientos frívolos que te asaltan la mente mientras suena la música; pero si el combo te gusta tanto como me gustaba a mí este trío barcelonés, la frustración ante una vagancia como la que presenc…

El despiece: Fromheadtotoe

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El concurso Pop-Rock Villa de Bilbao celebró en 2018 su 30 aniversario como dinamizador de la cultura musical española sin rival, apoyando en ese tiempo a los músicos noveles con generosas remuneraciones económicas destinadas a facilitar su lanzamiento con grabaciones en estudio, instrumentos y formación, además de programar sus actuaciones en varias salas y festivales. En 1998 se presentaron más de 700 artistas de todo el país de los cuales solo 36 pasaron a la última fase. Por aquel entonces, la recompensa del primer premio eran 300.000 pesetas y la grabación de un disco, y ya habían pasado por el concurso un buen puñado de nombres con sólidos directos -Maddening Flames, Lord Sickness, La Nube, B-Violet, Afraid to Speak In Public, Amphetamine Discharge, Manta Ray...- que se irían haciendo habituales en la prensa especializada. Fromheadtotoe se alzaron como ganadores del premio en la final de ese año. Fue un momento clave para los jefes de la formación barcelonesa, Raquel Pascual (v…

En el trastero: 100 Watt Smile - "And Reason Flew" (1998)

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No sé si es más oportunista o injusto para un artista que el sello que publica el disco de su nueva banda invierta en una pegatina para cada copia mencionando nombres famosos a los que se le asocia. En la caja del CD con el que debutaba 100 Watt Smile había una de estas, escueta, recordando que Carrie Bradley (voz, guitarra, violín) había formado parte de The Breeders y estirando el alcance de la relación de Scott Greiner (guitarra, voz) con Liz Phair -no sale en los créditos de sus discos, y la biografía lo dejaba en un "tocó con ella y fue su ingeniero de sonido en sus años en Chicago"- para atraer a unos cuantos curiosos más. En el número de noviembre de 1998 de Rockdelux ella aboradaba el tema comentando que "la compañía puede emplear mi pasado para vender un producto. Vale de gancho para llamar la atención, pero una vez que el CD está en el reproductor estas etiquetas ya no sirven de nada". Al menos el apunte curricular de Carrie Bradley tenía verdadera enjun…

El despiece: The Sundays

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Cuando Mazzy Star todavía no había formalizado su regreso en 2011, y su discografía se ceñía a una cápsula inmaculada con tres álbumes editados entre 1990 y 1996, escribí sobre la música del dúo que formaban Hope Sandoval y David Roback (tiempo pasado para siempre: él falleció hace dos meses) recalcando que no necesitaba hacerlo cronológicamente, pues esos discos parecen los volúmenes de una trilogía aun sin que lo premeditasen. Su legado hasta entonces, dije, se elevaba como una pirámide de tres lados revestidos de espejo y las imágenes de cada uno se reflejaban en los otros, confundiendo el tiempo; ahora permitiéndonos trazar una línea genealógica hacia atrás; ahora dándonos pistas sobre el futuro; ahora revelando lo que en una canción antigua se quedó en un oscuro enigma... Es distinto a considerarlos intercambiables; un juego fascinante que solo se da cuando un tándem artístico conjura una fuerte identidad y es fiel a lo que sabe crear con artesanía, tan prudente con los experime…

Por el atajo: Aroah - "En el Patio Interior" (2005)

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Cuando Irene Tremblay (voz, guitarra) selló su fructífera etapa detrás de Aroah -sobre las tablas se despidió en 2008; discográficamente en 2012, pero mediante un disco con .tape. que llevaba años cociéndose y retenido- también nos usurpó una voz deslumbrante. Me refiero a su juicio, a su perspectiva; su voz como manera de decir las cosas, porque de su voz textual no ha llegado a privarnos nunca (hay que estar atento a cuándo comparte grabaciones caseras), y aunque siguió colaborando en distintos proyectos, dando conciertos de vez en cuando y tanteando la posibilidad de publicar un disco a su nombre, no hemos vuelto a escuchar una nueva colección de composiciones propias. Desde un punto de vista casi voyeur, pero ante todo catártico, había algo fascinante en escuchar cómo a través de sus canciones vehiculaba con total desfachatez pensamientos que a muchos nos daría pavor incluso plantearnos articular. "Me siento incómoda con el artificio lingüístico", comentaba en 2007, &qu…

Caso abierto: Liz Phair - "Whip-Smart" (1994)

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Tan cautiva era de los tiempos y de su nombre de pila la joven compositora Euphemia Allen que, cuando en el último cuarto del siglo XIX compuso el famoso vals 'Chopsticks' teniendo solo dieciséis años, su hermano lo registró con el seudónimo masculino Arthur de Lulli, temiendo que nadie reconociese el valor de la partitura si se sabía que la firmaba una chica. Euphemia lo tituló así porque su idea era que se tocase con las dos palmas en posición vertical, como un maniquí que hiciese el gesto de picar (chop) encima de una tabla de cocina pero rítmicamente y sobre las teclas del piano. Avanzamos hasta la última década del siglo XX, algo más de cien años más tarde, y Liz Phair ha cogido la misma progresión de acordes, ha dejado el título 'Chopsticks', se ha deshecho del tempo de vals y ha sustituido los ademanes saltarines por el aletargamiento de una noche de insomnio. Para entonces ni escritoras, ni científicas, ni cantautoras tienen que ocultarse detrás de la figura d…