viernes, 27 de abril de 2012

Minutos: Eurythmics - 'Julia' (1984)




Los discos de Eurythmics me decepcionaron en muchos sentidos. Da igual el que escojas, cualquiera al azar. Se da un contraste pronunciadísimo entre el puñado de canciones que valen la pena y otras tantas que no van a ningún sitio, algunas abusando de vacuos secuenciadores para cualquier arreglo y terriblemente producidas, otras lastradas por una afectación concienzudamente adulta; o directamente feas, para qué negarlo. Tocaron muchos palos y se arrimaron a muchos estilos, pero su evolución podría indicar que simplemente fueron acercándose cada vez más a lo que realmente les interesaba, como si su vinculación al synth-pop hubiera sido circunstancial y nada más que un simple disfraz temporal, pues con el paso de los años su sonido y sus maneras fueron cogiendo el tono cálido de ese soul ideado para una diva (algo que se olía desde el principio aquí y allí) pero aún así demasiado plano, pero tampoco frivolicemos: entre el fajo de temas memorables de su trayectoria se encuentran por un lado algunos de los singles más recordados, pegadizos y bien acabados de la década de los ochenta, y por otro varias composiciones prácticamente desconocidas que son muestra de una profundidad más sutil, melancólica y misteriosa. 'Julia' pertenece a este segundo bloque y fracasó al intentar entrar en el primero: apostaron por publicarla como single en enero de 1985 y rompió la cadena de seis sencillos consecutivos que habían aupado al Top 10 de las listas de éxitos en Inglaterra desde la publicación de 'Love is a Stranger' (1982).

'Julia' es un puntal reluciente en un álbum polémico que Annie Lennox (voz, teclado, sintetizador) y Dave Stewart (guitarra, sintetizador, secuenciador) quisieron olvidar en cuanto entregaron. 1984 (For the Love of Big Brother) era un disco de encargo y una gran responsabilidad: musicar la adaptación al cine que hizo Michael Radford de la novela de George Orwell -que oportunamente filmó en la primavera de 1984 y estrenó en otoño del mismo año- pero sin el beneplácito del director, que había confiado la tarea al compositor Dominic Muldowney y a quien horrorizaba que su visión fuera ilustrada por irregulares piezas de pop sintético. Eurythmics fueron una imposición de Virgin, la productora de la película, y sus composiciones fueron metidas con calzador en el montaje final, aunque Radford se salió con la suya y consiguió montarla años más tarde prescindiendo de la música de Lennox y Stewart, que en su día se vieron forzados a publicar un comunicado aclarando que ellos no tenían ni idea del conflicto existente, que se limitaron a hacer lo que se les pidió y que no lo hubieran hecho de saber el disgusto del director.

Para el que haya leído la novela, o visto la notable adaptación de Radford, hay algo que resonará en su interior cuando escuche 'Julia', que toma el nombre de la protagonista femenina. Annie pone voz al personaje principal, Winston Smith, un hombre enamorado y temeroso por el momento en que el vínculo sentimental que ha surgido entre los dos les lleve a la desgracia más absoluta, en un régimen totalitario que no les permite pensar libremente y donde son vigilados de las maneras más tremebundas, en los lugares más insospechados. El tema tiene un aire clásico y lo inicia Annie a capella, con la voz armonizada tan solo por un vocoder que indica los cambios de acordes, ligero como un velo y dándole un punto irreal. El miedo, la angustia porque no haya una próxima vez después de cada encuentro, queda plasmada de manera dolorosa con la mención del paso de las estaciones:

"Julia,
cuando las hojas pasen del verde al marrón
y caigan las sombras del otoño
para dejar una alfombra en el suelo
en el que tanto nos hemos echado

Julia,
cuando el invierno deje sus ramas desnudas
y brisas heladas enfríen el aire
y la nieve congelada esté por todos lados
mi amor, ¿aún estaremos?"


En su tristeza se huele, en efecto, el amor imposible y la catástrofe inminente e inevitable. Con poco, recoge muy bien la esencia de lo que preocupa a los protagonistas y el trágico encierro de sus vidas. Son los últimos coletazos synth-pop del dúo: las cuerdas, el teclado, el secuenciador... no intentan emular a ningún instrumento orgánico, pero aquí esa frialdad ambiental me parece apropiada (en la versión extendida que aparece en el álbum sobra ese solo final a la guitarra, eso sí). Es una pieza digna, y la más digna que Eurythmics podían hacer caber en un largometraje como este. 


'Julia' apareció en el disco 1984 (For the Love of Big Brother)
publicado en noviembre de 1984; se publicó luego 
como single en enero de 1985.


Para escuchar en Spotify: