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Minutos: Josh Rouse – ‘Camping in Copenhagen’ (2000)

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No creo que jamás deje de comprar discos, pero la persistencia de las nuevas tecnologías y el fervor por lo digital acaba contagiándote por mucho que seas de vieja escuela y te empeñes en romantizar con la idea de descubrir música como solías hacerlo hace apenas cinco años. Los CD's grabables, sin ir más lejos, nunca me han parecido más inútiles. Una bonita actividad artesana que he perdido en el camino a causa de ello es la de crear recopilatorios de rarezas y caras b; todo un proceso que iba desde la localización en alta calidad de todo tipo de grabación recóndita de un artista, la ordenación cronológica de todo, grabación de CD-R, creación de portadas y libretos e impresión satinada en la copistería. Como regalo espontáneo para amigos era algo especial y muy resultón, ya que a poca gente he conocido que tenga la devoción y la paciencia para rastrear rarezas de esa manera por mucho que le guste la música de alguien. Preparando uno de esos recopilatorios con destinatario, ha...

Escenarios: Josh Rouse - L'Auditori (Barcelona), 20 de junio de 2009

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Leo, justo antes de empezar a escribir esta reseña, que Josh Rouse le dice a un periodista de El Periódico que en 2011 abrirán una sede de la escuela musical Berkeley en Valencia y que se le había pasado por la cabeza intentar ser el "profesor Josh Rouse", y la verdad es que he visualizado la imagen de su improvisado futuro de manera clara y nada extraña en mi cabeza; no porque tenga conocimiento de su capacidad como docente, pero habiéndole visto en un marco recogido y (por qué no) reminiscente de un aula de universidad como es la sala 2 de l'Auditori , Rouse podría pasar perfectamente por ese profesor que nos cae bien, que bromea y suministra las dosis justas de desenfado que consiguen encandilar y crear un vínculo cercano con sus alumnos, pero que sabe esquivar esa conducta a tiempo para que no se olviden de que están allí para aprender. Esos alumnos, además, no suelen querer perderse ninguna clase. Aunque, de hecho, para qué negarlo, Rouse no escatimó el sábado...