Escenarios: Primavera Sound (Barcelona), 30 de mayo al 2 de junio de 2012
Me siento a escribir sobre el Primavera Sound de este año y lo hago con la sensación de haber vivido una edición más relajada que las inmediatamente anteriores, sin saber discernir si se ha tratado de un cambio personal en mi manera de moverme por la programación de estos últimos días o si en realidad se ha servido todo de una manera más cómoda y fácil esta vez, a pesar de esas dos constantes en todo festival: las amargas coincidencias horarias de varias bandas de interés -es inevitable- y el hecho de que, no lo olvidemos, escuchar música y sentir algo con ella no deja de ser una ceremonia muy íntima que se puede torcer súbitamente en un recinto donde dan tumbos aleatoriamente más de veinte mil personas. Esta parte se hace verdaderamente difícil de tragar si prefieres las experiencias religiosas de puertas para dentro a las que se viven en desequilibrada comunión, lo cual hace que al final me pregunte (lo mismo vosotros también os lo planteáis) qué hago metido en un festival. ...