Minutos: Madonna - 'This Used to Be My Playground' (1992)
Mirando a mi infancia, incluso cuando era un niño extrovertido de manera muy cándida -me dicen que hasta los once o doce años era naturalmente más alegre- en mí pesaba una faceta tímida y solitaria que acabó al timón de mi identidad. Al alcanzar la pubertad empecé a sentir que mis inquietudes, mis ratos de exploración dedicándome a las cosas que me gustaba hacer en casa, eran necesidades que no podía compartir. Tampoco las compartía de pequeño porque las hacía por mi cuenta, pero antes de pisar el instituto parece que puedas celebrar con más libertad y despreocupación lo que tú eres, sin preguntarte si eres distinto a los demás. Me parece que el mundo señala tus peculiaridades con un tono más acusador entre los trece y los veinte años que entre los seis y los doce. Al menos así lo viví yo. No fui un niño ratón de biblioteca, pero mis tendencias caseras se centraban en dibujar muchísimo; estar pendiente de la radio y la televisión para grabar canciones y videoclips; hojear el boletín Di...