miércoles, 15 de abril de 2009

Imperdible: Nina Nastasia & Jim White - "You Follow Me" (2007)



Cuando tenía nueve años, mi madre y yo nos trasladamos durante casi un lustro a vivir a una casa de campo que estaba en las afueras de nuestro pueblo. En la planta baja de la misma ya vivía hacía tiempo una familia (una pareja de panaderos con sus hijos) y nosotros nos instalamos en el piso de arriba (al que se accedía por otra puerta y que no estaba comunicado de ningún modo con la otra vivienda hasta que dichos vecinos hicieron un empalme ilícito de su contador al nuestro para saquearnos electricidad, pero esa es otra historia). El otro día me acordaba de esa sensación, sobre todo estival, de salir como críos que éramos a por espontáneas excursiones en direcciones desconocidas, absolutamente ajenos a cualquier preocupación o amago de peligro. El fresco de las noches de junio y julio jugando al escondite; la cuenta atrás de cara a la pared y el inmediato enfrentamiento en completa soledad a los oscuros alrededores de la casa, los más cercanos y los más lejanos; la hierba, la tierra, la gravilla. El silencio. Correr. No temer.

Algo parecido a la sensación que me produce recordar ahora esos juegos nocturnos es lo que encierra este disco que firmaron hace un par de años Nina Nastasia (voz, guitarra) y Jim White (batería), You Follow Me. Aunque pueda parecer anecdótico que decidieran firmarlo a nombre de los dos (White ya había tocado en los dos discos anteriores de ella y estilísticamente el disco tampoco es una ruptura significativa con respecto a la discografía de la cantautora residente en Nueva York), cuando uno lleva escuchadas unas tres o cuatro canciones puede llegar a entender por qué se trata de un esfuerzo que quisieron inventariar como conjunto.

El disco fue grabado por Steve Albini, productor con el que Nina Nastasia tiene una especial afinidad creativa y que ya se había encargado de producir todos sus discos anteriores. En ellos quizás cuente Albini con las muestras de belleza (agreste, pero belleza al fin y al cabo) más incontestables de todo su curriculum, retratando su delicadeza sin abandonar la austeridad que caracteriza siempre a sus producciones. Nastasia escribió el conjunto de canciones de You Follow Me expresamente para el proyecto, que ya había apalabrado de antemano con Jim White. Él participaría de manera libre y activa en el arreglo de los temas desde la batería, confiando en la versatilidad que había demostrado en su propio grupo The Dirty Three y en sus heterodoxas colaboraciones con Will Oldham, Cat Power o PJ Harvey. Su maestría improvisando y poniendo la espontaneidad por delante de la técnica y el cálculo llega hasta el punto de que nunca realiza dos tomas iguales. Se aprende una canción y entiende sus dinámicas, pero sobre todo se deja llevar.













Todo lo que se oye en You Follow Me son la voz y la guitarra acústica de Nina y la batería de Jim, nada más. La primera canción, 'I've Been Out Walking', sitúa al oyente de una manera sublime en el terreno ambiental del disco: empieza galopante y vital, con Nina narrando un paseo por el bosque enajenada. Al poco, batería y guitarra pierden el compás y la sucesión de acordes indica que algo va mal: "Me di cuenta de dónde estaba, y vi a un hombre en frente de mí". Brevemente, describe la tensión de ese repentino encuentro que nadie más puede presenciar. El tempo vuelve a acelerarse en lo que parece una huida inútil de algo que parece terminar en un abuso: "Me transformo en lluvia, en suciedad, en malas hierbas, en hojas". Ése es el regusto que tiene el folk de Nina Nastasia: la calidez de esa voz rebajada con arena y hojas secas en medio de una brisa estival nocturna, que sentada en el porche con su guitarra puede dar fe de que algo siniestro está a la vuelta de la esquina.

Según la ocasión, la batería de Jim White sabe armar un estruendo controlado que parece indicar que se avecina una tormenta interior (como hacia la mitad de la cómica 'Odd Said the Doe', donde quiere creer que la liebre que ronda su jardín es en realidad su difunto amante) y otras ejercer de elemento percutivo que va por libre y que posibilita que a nuestra imaginación puedan llegar cosas como la idea de que Nina está rodeada de pájaros revoloteando entre árboles azotados por el viento ('Our Discussion'), siempre tan expresivo como si pintara y evitando reducir su aportación a algo rítmico sin más. Gracias a eso, cada uno de los temas cuenta con una escenificación única acorde con lo que se explica. Las historias son dispares y fluyen de Nastasia con naturalidad y sin pretensión, desde la resignación ante la inevitable muerte del amor (y la consiguiente aparición de alguien nuevo) en 'How Will You Love Me' y el pulso firme y musicalmente optimista de 'In the Evening' hasta las dos piezas más oscuras del álbum, 'I Write Down Lists' (escalofriante exposición de la consciencia de la pérdida de identidad y facultades con el paso del tiempo) y sobretodo 'The Day I Would Bury You': "Te diré que no necesito que me conozcas / No quiero tu ayuda, tu nombre, tu riqueza / (...) Siempre soñé con el día en el que te enterraría / Nunca pensé en el día que dejara de odiarte / (...) Ahora mi sombra sobre ti / Me juré que te tendría miedo siempre / pero no eres el mismo / Y yo no soy tu enemiga / aunque aquí te dejo la cinta que me diste / como me prometí que haría hoy".

Turbio y extrañamente familiar a partes iguales, capaz de invocar en la mente imágenes de perverso romanticismo y en el corazón pellizcos de temor y desasosiego. Cuando juegas al escondite y acabas de contar de cara a la pared, te giras para empezar las búsqueda del resto de niños con cierto reparo y temor. ¿Por qué esta música me provoca ese mismo ardor, el de un susto inminente?


Para escuchar en Spotify:





1 comentario:

rubén m. dijo...

Tan apasionado y descriptivo análisis de este disco, que no conozco, me empuja a bajármelo. Gracias!