jueves, 10 de febrero de 2011

Por el atajo: Undershakers - "Sola" (1997)



El año pasado, la organización del festival Primavera Sound le propuso a los habituales de su foro que –con vistas a la edición de 2011- empezaran a proponer nombres de grupos que les gustaría ver en un hipotético escenario del que ellos mismos decidirían la programación. Si bien a posteriori la idea no pudo cuajar según esas exactas coordenadas (no hay escenario forero), la organización hizo todo lo posible por conseguir que estuvieran presentes la mayoría de propuestas que habían obtenido más votos. Entre ellas, apareció una tímida y curiosa: ver a Nosoträsh –que no publican disco desde 2005- tocando íntegramente la que se considera su obra más personal y conseguida, Popemas (2002). Podía parecer algo azaroso en los tiempos de don’t look back que estamos viviendo, pero el hecho es que la idea caló y acabará materializándose en mayo en el Fórum.

Compañeras generacionales en la época en la que surgieron, compatriotas asturianas, eran Undershakers. Reseñar este ep que publicaron en 1997 me rondaba por la mente esta mañana al levantarme, y me ha parecido inevitable hacerlo al entrar en dicho foro del festival y leer cómo alguien decía, en el hilo de Nosoträsh: “Para otro año podemos pedir a las Undershakers”, una casualidad tonta que me ha hecho mucha gracia. El hecho es que el grupo que integraban las hermanas Mar (guitarra, voz) y Alicia Álvarez (bajo, voz), Sandra Tocino (voz), Cristina Gutiérrez (batería) y Lara González (teclado) quizás no llegó a la depuración de estilo que hoy hace que se reivindique a sus camaradas como autoras de uno de los trabajos clave del pop en español de la década pasada, pero también es cierto que no tuvieron tiempo: para cuando se separaron en el año 2000 ya habían dado prioridad a las canciones en castellano, y su ímpetu garagero se estaba transformando despacio y con buena letra en inmediatez pop, así que nunca sabremos cuánto más lejos podrían haber llegado. Mar y Alicia, principales compositoras además, siguieron remendando sutilezas a partir de entonces en su excelente proyecto Pauline en la Playa, y es que al fin y al cabo la entidad de Undershakers era su carácter desenfadado y sinvergüenza (aún recuerdo un concierto suyo en el Festimad de Madrid de 1998 que grabé en cinta de cassette: pura diversión y, como dijo Sandra cuando tocaron la sensiblona ‘A Friend’ mientras afinaban una guitarra, “Mariconadas las justas”).

Sola las presenta en lo que personalmente me parece su mejor momento: un progreso notable en el campo de la composición y de la producción respecto a su debut (muy mal ha pasado el tiempo para el sonido plano de Nightshow) y, a la vez, haciendo gala de una crudeza que se oscureció con cosméticos en su segundo disco, Vudú, publicado en 1998. Aquí empieza a vislumbrarse el gancho pop perfectamente casado con su gusto por el garage, y es su estreno componiendo en nuestra lengua: una de sus mejores decisiones. Las dos canciones propias en castellano son muestra de la perfidia y el sarcasmo tan natural que las hacía tan especiales: el discurso autosuficiente y cómico de ‘Sola’ bien puede ser el mejor ejemplo que encontramos en su discografía de eso, y la euforia de ‘Al Revés’ (“Pintar de negro el suelo y después pasear por él / Convertirte en parte hasta de la pared / y el corazón te late rápido y quizás al revés”) es tan breve y jocosa que provoca la necesidad de una segunda escucha inmediata. Completa la mitad en castellano del ep la versión ye-ye de ‘A Tu Vera’ que ya habían aportado al disco Canciones del Cine Español (1986-1996). Además de eso, una revisión de un clásico de Shocking Blue que les sienta como un guante y que solía ser favorita en sus conciertos (‘Send Me a Postcard’; despliegue vocal de Sandra, ¿qué andará haciendo ahora?); punteos arabescos y psicodelia oscura en ‘Big Dog’ (una de esas piezas burlonamente sexuales que destapaban de vez en cuando) y otra de sus canciones a recordar, ‘Reflections’, tensa y deseosa de una manera entristecida aunque firme.

Quizás nadie se tomaría en serio a alguien que diga que echa de menos a Undershakers; quizás poca gente considere trascendentales sus trabajos como para reivindicar la necesidad de un don’t look back a causa de su desenvoltura y el carácter divertido que comentaba antes que tenían; se las identifica muchísimo con esa idea. Pero lo lúdico (y no quiero reducirlas a eso, si me explico) es igual de importante en nuestras vidas. Con los recuerdos que tengo de ellas, yo sí: echo de menos ver juntas a estas chicas.

Para escuchar en Spotify: Undershakers – ‘Sola’


6 comentarios:

jose dijo...

Un placer leerte. "Sola" me la descubrió Juan de Pablos cuando hacía el programa la madrugada de los sábados y domingos. Yo aguantaba lo que podía y después dejaba un casette grabando otra media hora (una cara). Un saludo

Lara Gonzalez dijo...

Yo también echo de menos Undershakers!!! jajjajja
muchas gracias!!!

Estanis dijo...

Jose, yo descubrí a Undershakers gracias a Jesús Ordovás, y me hace mucha gracia lo que comentas porque yo hacía lo mismo con Diario Pop entre semana: lo hacían a las 23h, y lo dejaba grabando cuando notaba que me iba a quedar dormido :)

Lara... ¡¡juntaos!! jajaja. me ha hecho mucha ilusión que dejaras un comentario, gracias a vosotras por todo lo que hicisteis :)

Viola Tricolor dijo...

Hola Estanis, tengo guardado como oro en paño mi recuerdo de un concierto suyo en el up de Santander. Sonaron de vicio, era un sitio pequeño y generalmente allí todos los grupos tocaban tan alto y con tanto ampli que nunca llegaban a sonar bien del todo.
Un beso.

Estanis dijo...

¡Viola!
qué suerte, yo nunca llegué a verlas en directo, y mira que me hubiera encantado. en esa época aún no podía viajar de un lado a otro y a mi Lleida natal vinieron pocos grupos *independientes*, jeje.

un abrazo!

Estanis dijo...

debo añadir que me ha encantado ver que mucha más gente se acuerda de ellas con cariño, es uno de los textos que ha tenido más visitas con diferencia últimamente.