martes, 19 de abril de 2011

Minutos: Peggy Lee - 'Is That All There Is?' (1969)



Me parece muy curioso cómo nos gusta ponernos nerviosos, vendernos experiencias desconocidas a bombo y platillo como si fuera a pasar algo gordo, sea bueno o malo. Si es lo primero, se agrandan los ojos, y es por la esperanza de que eso que aún nos es incierto sea algo único y, ya no que nos satisfaga, sino que nos sorprenda y nos fascine, que nos sobrepase su intensidad. Si es lo segundo, presagiamos una monstruosidad tan insoportable que nos va a hacer desgraciados, que va a meternos el miedo en el corazón sin que volvamos a caminar derechos. Con tal anticipación -en la que caemos muchas veces ayudados por influencia externa-, que las cosas pierdan su brío y acaben resultando una decepción se me antoja como algo de probabilidad formidablemente alta.

'Is That All There Is?' la conocí a los doce años en la versión que grabaron John Parish y PJ Harvey para su primer álbum conjunto Dance Hall at Louse Point (1996), una lectura vulnerable y decadente de lo que es uno de esos temas clásicos compuestos por el tándem Leiber & Stoller (autores de algunas de las mejores canciones de la música popular americana de los años cincuenta y sesenta, desde 'Jailhouse Rock' para Elvis Presley a 'Ruby Baby' de The Drifters). No fue hasta hace poco que me interesé por la interprete que la hizo popular en 1969, Peggy Lee, cantante y actriz desde principios de los años cuarenta que tuvo con esta delicia envenenada su último número uno en la lista de éxitos americana.
Y es que así era la música popular (la que entendemos que se alimentaba a las masas) en aquella época: sofisticada, inteligente y tan cómica como perturbadora. Lo primero que me llamó la atención de la interpretación de Lee en contraste con la familiaridad ya adquirida con la de Harvey fue su vitalidad y madurez. Lee le hace verdadera justicia al significado real de las estrofas precisamente por no sonar abatida o nostálgica.

La canción está estructurada de manera que la cantante le explica directamente al oyente -en un soberbio spoken word- tres experiencias que uno consideraría impactantes para una niña: el incendio de su casa y cómo su padre la sacó de allí entre las llamas, recuerdo infantil bien adornado musicalmente solo con piano y bonitas cuerdas; la primera vez que la llevaron al circo (misma exquisitez en el colchón sonoro: batería e instrumentos de viento para la ambientación circense); y la primera vez que se enamoró y el chico la abandonó, y vio como superaba sin más problemas lo que ella creía un amor tan intenso que la iba a matar. Lejos de marcarla, cada una de estas situaciones la dejan sumida en una enervante indiferencia y desilusión, y son rematadas por el refrán desencantado que se repite al final de cada una: "¿Eso es todo lo que hay? / Si eso es todo lo que hay, amigo mío, sigamos bailando / saquemos el alcohol y bailemos / si eso es todo lo que hay". Dentro de su corrección, tiene ese punto de falta de cordura, el mismo que ella debe pensar que tiene el mundo que la rodea. Para el final, se guarda un chiste, insinuando que la gente debe pensar que por qué no recurre al suicidio si tan insulso le parece todo, a lo que ella dice:

"Oh, no, yo no
no estoy lista para esa última decepción
porque sé, tan bien como que ahora estoy aquí hablándoos a vosotros,
que cuando llegue ese momento final,
y este respirando por última vez...
sé qué estaré diciéndome a mí misma:
'¿eso es todo lo que hay?'"

Y es que nada, nada en absoluto, es para tanto.


'Is That All There Is?' se publicó en formato single en 1969
y dio títuloa un álbum publicado el mismo año




2 comentarios:

Héctor dijo...

"shivering in my pijamas" es, de alguna forma, el verso más memorable de esta canción para un humilde servidor. Ahora tengo la ventana abierta y entra fresco, será que viene al caso.

Boh, he borrado un post por ortografía y ha quedado encima un borrón.

Estanis dijo...

quitado el borrón, aunque me fastidia que ahora tu referencia al borrón se quede en la mención de algo que no existe :)