lunes, 26 de marzo de 2012

En el trastero: Dangerous Birds (1981-1983)

















Aunque cueste imaginárselo, Thalia Zedek (primera a la izquierda en la foto) también fue joven y bisoña. Ya hace unos cuantos años que en su rostro, en sus ojos de color verde blanquecino, reconocemos el relieve del dolor de la culpa, de los errores que han acabado en fracasos personales y sentimentales; de quien se sabe peligrosamente adicta y (auto) dañina sin poder remediarlo. Incluso envueltas en la furia implícita del torrente de guitarras, sus composiciones en bandas como Live Skull o Come siempre han estado infectadas de una melancolía tan hermosa como enfermiza (más tenue en sus discos en solitario), al tiempo que escarban en ese lado del cerebro que nos causa las más asfixiantes pesadillas.

En Massachusets (Boston), con veinte años recién cumplidos, Zedek formó el que consta como primer grupo serio de su carrera en todas sus biografías, Dangerous Birds. Se trataba de una formación íntegramente femenina en la que compartía guitarras, voz y pluma con Lori Green (también a los teclados ocasionalmente) y que completaban Margery Meadow (bajo y coros) y Karen Grickas (batería y coros). Fue en 1981, en un momento en el que la escena musical de la ciudad estaba en plena ebullición, y a penas duraron dos años en los que solo publicaron oficialmente cuatro canciones: dos en su único single, Alpha Romeo (1982) y dos repartidas en sendas recopilaciones propiciadas por el sello local que las acogió, Propeller. Quien escuche su tema más conocido, el mencionado 'Alpha Romeo', no entenderá cómo cuadra en la discografía de Thalia Zedek: una canción pegadiza y cercana a la new-wave soleada y no reñida con la FM de The Go-Go's o The Cars, cantada a coro, rauda y con punteos saltimbanquis. Todo tiene una explicación:

"En las canciones que yo escribía había indicaciones de lo que he hecho después. Las que escribía Lori, como la cara A del single, eran muy diferentes. Fue un buen momento para la música local, pero tampoco siento que esos fueran tiempos memorables y que no pueda repetirse. Tengo un montón de buenos recuerdos de Dangerous Birds".
Thalia Zedek 

'Alpha Romeo' es la única canción del grupo firmada por Lori Green que vería la luz. Cuando uno le da la vuelta al vinilo de siete pulgadas y coloca la aguja en los surcos de la cara B, bien podría creer que se trata de un single compartido con otra banda. Aquí ya reconocemos a Zedek y reconocemos sus inquietudes musicales, más cercanas al post-punk (en ese momento, explicó, muchas bandas inglesas como Bauhaus empezaron a acercarse a Boston por primera vez, algo que para su escena musical resultó revelador). 'Smile on Your Face' así lo demuestra, impregnándose de las influencias psicótico-fronterizas y orientales que tanto marcaron a las bandas etiquetadas como góticas o siniestras y dando una primera muestra de esa agresividad que pulió en los años venideros. La complejidad de los arreglos (percusión, punteos de guitarra más arriesgados, guitarras acústicas, parones) contrasta enormemente con la accesibilidad pop de la cara A. Aquí se huele el resentimiento.

'Catholic Boy' es un tema que precedió a este single, aparecido en una recopilación que su discográfica Propeller solo publicó en cassette en 1981. Lleno de espacio y tensión claustrofóbica, crece puntualmente como cuando alguien curioso acerca poco a poco sus dedos a una llama y los retira antes de quemarse. Lo último que se publicó de Dangerous Birds fue 'Emergency', su aportación a un single compartido con otras bandas locales de Boston (21-645, V y Christmas) aparecido en 1982, una composición urgente y con el bajo marcando el ritmo que la hace cercana a bandas como Delta 5. A principios de 1983, cuando ya habían teloneado a The Dream Syndicate y Thalia había embaucado a su cantante Steve Wynn con su personalidad escénica, el grupo se disuelve, en parte por la necesidad de Zedek de embarcarse en un proyecto en el que pudiera desarrollar su gusto por un sonido más aventurado y endurecido. Un tema a nombre de Lori Green, de esa misma época, aparece en el disco Boston Underground: 1979-1982.

Inencontrables encontrables tras el click: las cuatro canciones comentadas más arriba, testamento de la andadura de Dangerous Birds y de los inicios más recónditos de Thalia Zedek.