martes, 19 de junio de 2012

Minutos: Revolution 9 - 'You Don't Know What Love Is' (1994)


Conforme uno crece, se va dando de bruces sentimentalmente infinidad de veces, una detrás de otra, separadas entre sí por un espacio de tiempo aleatorio. Los encuentros fortuitos y las revelaciones equivalen a sorpresa, y no menos el desgaste y final de las relaciones. Algunas de esas veces, sobre todo las primeras, nos retorcemos en una escena dantesca de dolor y autocompasión que no deja de ser una mezcla de gusto enfermizo por el romanticismo aprendido según los estereotipos y miedo a la soledad tras haber saboreado las mieles de la vida compartida, al parecer tan sabrosas que nos harían cerrar los ojos, taparnos la nariz y tragar con los desagradables acompañantes sin rechistar. Cuando cuentas ya con unas cuantas decepciones y abandonos, resulta que el desvanecimiento del amor ya no se te asemeja a una desgracia insalvable; es más bien como un corte en la yema de un dedo: la sangre es un escándalo, si agitas la mano porque escuece lo salpicas todo, pero las consecuencias son irrelevantes y la cura rápida.

Uno puede ganar en cinismo y en madurez e intentar guardar el significado de "amor" en un paño únicamente sucio por fuera, rechazando como parte de él todos los sentimientos que van entorpeciendo, a la larga, su esplendoroso desarrollo inicial. Es protección y aprendizaje, pero es también negar la mayor: el amor es algo inevitablemente lastimoso, que puede engullir en un instante algo tierno y devolverlo como algo virulento por capricho. Dejarse tentar por la parte más mórbida del amor es sencillo porque su intensidad es brutalmente magnética, y si hace tiempo que no permites que te ocurra quizás sientas que te estás perdiendo algo con tanta cordura de por medio cuando escuches una canción tan certera y con las palabras tan bien elegidas como 'You Don't Know What Love Is'.

No debería haberme sorprendido al descubrir que el autor de este tema no era John Moore, voz y guitarra de Revolution 9, un trío que completaban Katie Hecker (percusión) y David Barbenel (bajo, violonchelo) que tuvo una corta andadura a mediados de los noventa, cuando contribuyeron a la escena musical independiente conreando en una parcela modesta su folk vespertino, regado por aspersión con agua mineral teñida de azul eléctrico. 'You Don't Know What Love Is' abrió el cancionero de su único disco, You Might as Well Live (1994) y fue el tema principal de un single que grabaron para el sello Acuarela, pero no era una composición suya. Es en realidad un tema del cancionero tradicional americano compuesto por Don Raye (letra) y Gene de Paul (música) que han interpretado desde Chet Baker y Billie Holiday a Marvin Gaye y Diamanda Galás. Debería haberlo sospechado, porque hay algo en las canciones que se escribían en esa época (1941) que las hace únicas; dicen toda la verdad de una manera limpia, preciosa y aún así sin adornos superfluos. 

Revolution 9 la plantearon de la mejor manera posible. Frágil. Los derretidos arpegios de la guitarra y los golpes de triángulo dirigen la escena mientras el chelo aparece tímido al fondo; los tres minutos transcurren en un vilo místico. La voz de John Moore suena abatida, en ocasiones las palabras codifican un aliento temeroso que habla de lo que jamás hubiera querido aprender: 

"¿sabes el miedo que tiene un corazón perdido
ante el simple pensamiento de recordar?
¿y cómo labios que saben a lágrimas
pierden el gusto por besar?
no sabes cómo arden los corazones
por un amor que no puede vivir
y aún así nunca muere
hasta que has visto cada amanecer
con los ojos del que no duerme
¿cómo puedes saber lo que es el amor?"



'You Don't Know What Love Is' apareció en el disco 
homónimo, ambos publicados en 1994


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3 comentarios:

Viola Tricolor dijo...

hola estanis, un post simplemente genial. no sabes como me ha llegado, lo he leído identificandome en cada línea. A mi cada desengaño me ha hecho más fuerte y ahora sufro lo justo, lo que dices de la yema del dedo. Hay que pasar página lo antes posible y no quedarse lamiendote las heridas. Y ganar en cinismo es bueno, yo de todos modos sigo confiando en las personas. Lo malo es que cada comienzo inevitablemente está empañado ya por tantos comienzos pasados pero el no esperar ya nada te hace más libre.

un besote.

Viola Tricolor dijo...

ahhh que gracias por recordarme a los revolution, ya ni me acordaba de esa canción :) maravillosa letra.

Estanis dijo...

Viola, qué alegría que también te gusten Revolution 9, grupo de los recónditos donde los haya.

tienes toda la razón en lo de que al no tener tantas expectativas, habiendo ganado en sabiduría y escepticismo con algún que otro desengaño, te sientes más libre. yo diría que gracias a eso van las cosas mejor y todo, de entrada tienes un posicionamiento menos vulnerable ¿no?

un beso!