martes, 19 de agosto de 2014

Minutos: Billy Idol - 'Eyes Without a Face' (1983)








En la casa donde crecí había cintas de cassette de mis padres que escuchaba de manera obsesiva, otras que quería escuchar pero no había manera (recuerdo que llegaba un punto en que la cinta de Wave de Patti Smith no giraba, y ahí se quedaba), unas sobre las que grababa encima desconsideradamente y otras que no despertaban mi interés en absoluto, como Deep de Peter Murphy o Whiplash Smile de Billy Idol. Ni siquiera recuerdo que ellos las pusieran demasiado, pero ahí estaban las cajas de las cintas originales, dando vueltas por el comedor y por el coche. Eso es todo lo que yo conocía de Billy Idol siendo un crío a principios de los 90: una foto en tono sepia de un tío que para mí era como Marie Fredricksson de Roxette poniendo la mueca que le pedirían a un niño que posara para un catálogo de ropa infantil de inspiración motera; o para el papel de crío endiablado que hace la vida imposible a una adolescente que se estrena como canguro en una serie como Padres Forzosos.

El estilo de Billy Idol adoptó unas maneras tan típicamente californianas (a pesar de que fue a Nueva York donde se trasladó para empezar su carrera en solitario) que jamás se me hubiera ocurrido pensar que era británico, pero sí que lo era, y también miembro de la pandilla que seguía a los Sex Pistols a todos los conciertos a finales de los 70. Idol formó parte del grupo Generation X durante unos años y utilizó una de las mejores canciones de éstos, 'Dancing With Myself', para realizar la transición de miembro de la banda a solista (le pasó la pulidora para hacerla más accesible, la volvió a publicar y acertó), pero no fue hasta la edición de su segundo álbum Rebel Yell (1983) cuando consolidó su éxito a un nivel realmente mayoritario.

Para entonces su imagen ya era la caricatura que complacía a la MTV. Una mañana, grabando videoclips del programa de Canal + Buenos Días, Buenos Clips cuando las cadenas privadas todavía se sintonizaban mal en mi casa, apareció Billy Idol en la pantalla, su rostro iluminado por un foco y el resto todo oscuridad. Era la primera vez que escuchaba 'Eyes Wihout a Face', y debo añadir que verle a él marca la diferencia. Para peor, por supuesto. Toda la sutileza que uno pueda apreciar en una canción que ya es algo inusual en su repertorio queda esfumada ante un muestrario de histriónicos semblantes de enfado y siluetas de mujeres vestidas con lencería de cuero. Quizás, dada la hipersensibilidad recogida en la interpretación vocal y en la letra, Idol necesitaba dejar claro que aunque hablase de cómo le habían embaucado y engañado, él seguía siendo un tipo duro que ante todo estaba furioso.

Quizás lo que me fascina de este tema es que (casi, casi) no es propio de lo que solía hacer Billy Idol musicalmente. El título lo sacó de la película francesa Les Yeux Sans Visage (1960), aunque nada tiene que ver con la escalofriante historia de un cirujano que secuestra a varias chicas para poder reconstruir el rostro de su hija -desfigurado en un accidente- con su piel. Idol le canta a quien le ha timado, pero el resentimiento no es tan fuerte como la vulnerabilidad expuesta, por muchas caras que ponga: "Cuando esté lejos de casa / no me llames por teléfono / para decirme que estás sola / Es fácil embaucar / fácil dar esperanzas / pero difícil soltarse". Un coro femenino (en realidad la voz doblada de la que era su novia, Perri Lister) repite con anhelo el título de la canción en francés. Los "ojos sin cara" o el recuerdo afilado de alguien que nunca se dio a conocer. 

Billy Idol suena tan tierno como si fuera Frankie Avalon cantándole 'Beauty School Dropout' a Frenchy de Grease en un club de nuevos románticos de Birmingham... Hasta que entra una sección terrible después del segundo estribillo que demuele la mística de la canción a golpe de guitarra hard-rockera (la cuota californiana). Lo peor es que dura poco más de un minuto, quizás demasiado para el oyente antes de regresar al vaporoso synthpop del principio. Lo mejor es que en el videoclip esa parte fue correspondida con vulgaridad a la altura: Idol haciendo poses al lado de un guitarrista fantoche, chicas de espaldas usando sus traseros -cubiertos en medias de rejilla- como percusión, un heptágono de fuego custodiado por una decena de encapuchados... Y la MTV dando su aprobación, nominando al videoclip como candidato a los premios a mejor edición y mejor cinematografía (no se llevó ninguno, eso sí).

Para escuchar sin prejuicios. Y con una cara sin ojos.



'Eyes Without a Face' apareció en el disco
Rebel Yell, publicado en noviembre de 1983,
y posteriormente se editó como single en 1984


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1 comentario:

Pereiro dijo...

El tema es chulo pero da la impresión de que él estaba muy mal aconsejado. jeje