miércoles, 6 de abril de 2016

Minutos: Undertones - 'Julie Ocean (Single Version)' (1981)








Si la música pop de hoy en día nos parece a menudo de usar y tirar, más efímera que nunca, quizás sea por la naturaleza poco nutritiva de la misma, que ya propicia un ciclo de reemplazo constante de canciones para volver a sentir esa escasa satisfacción inicial constantemente. Como el que ha comprado una bolsa de chicles baratos y pronto se da cuenta de que el sabor de cada uno se desvanece completamente con a penas quince mascadas; como el irremediable e insatisfecho promiscuo. La estimulante velocidad del pop no es nada nuevo, pero en otras décadas como la de los '70 o los '80, cuando se permitía asomar el hocico en el mainstream a artistas más intrépidos a pesar de su heterodoxia, la celeridad con la que encadenaban sus trabajos -un álbum al año, a veces en menos tiempo- tenía que ver con la inquietud que tenían por investigar y explorar los límites de sus posibilidades. Uno echa un vistazo a la trayectoria de un grupo como Siouxsie & the Banshees, que tantas veces pisó el escenario de Top of the Pops en la televisión inglesa, y puede trazar una línea de refinamiento que pasa por todo tipo de colores. La banda de 1991 podría parecerle irreconocible a quien la descubra con un disco de 1980.

Cuando conoces a un grupo solo de pasada, como por ejemplo si tiene una canción muy conocida que se pincha por defecto porque ha marcado su trayectoria y nadie se ha molestado en acercarte a otra etapa de su discografía, para ti esa canción se convierte en un cliché al respecto de lo que esa banda debe ser. Por ejemplo, a propósito de Undertones: 'Teenage Kicks'; una canción de su primer álbum publicado en 1979, festiva exposición de ansia sexual a ritmo de punk-pop guitarrero. Su pieza más radiada, escuchada y bailada en infinidad de bares entrada la madrugada, de las que en comunión desatan reacciones pasionales estereotipadas como lo hacen 'Love Will Tear Us Apart' de Joy Division o 'There Is a Light That Never Goes Out' de The Smiths. En mi mente, el post-it que leía: "Undertones - Punk-pop". Como si uno se quedase con la idea del David Bowie del primer disco y bajase un voluntario telón que le privase de todo lo demás. 


















De acuerdo; el quinteto irlandés no tuvo una carrera tan longeva ni mutante como la de Bowie como para perderse algo verdaderamente único por una falsa primera impresión, pero tropecé por casualidad con la canción 'Julie Ocean' y fue agradable necesitar parpadear dos veces para asegurarme de que venía firmada por ellos. El cliché punk-pop quedaba disuelto. Luego entré en una página donde un fan reseñaba todos sus discos y, destacando cómo fueron variando su fórmula, tenía etiquetas distintas para cada uno de ellos: "El de pop-punk", "El de power-pop", "El de los '60"... Éste último es Positive Touch (1981), el que contiene la primera versión de 'Julie Ocean', seca y escueta -no llega a los dos minutos-, pero la verdaderamente sublime es la que erigieron para publicar como single en julio de 1981. El grupo seguramente reconocía el potencial melódico y emocional de la composición y sabía que podía atusarla con una mano más suave para hacer de ella algo memorable, así que no se limitó a remezclarla sino que la reestructuró y la volvió a grabar.

El guitarrista John O'Neill, autor del tema, la destacaba como una de sus tres favoritas dentro del catálogo de Undertones en una entrevista para Pennyblackmusic en 2013, donde además explicaba: "Estaba muy enganchado al tercer disco de The Velvet Underground. Ése que es tranquilo y que tiene 'Candy Says' y 'Pale Blue Eyes'. Estaba intentando escribir una canción que pudiera haber salido de ese álbum". El resultado así lo atestigua. Una imaginaria pieza perdida de The Velvet Underground minus John Cale, arrastrada hasta la realidad new wave de 1981 mediante la aguda y trémula voz de Feargal Sharkey -ese timbre reminiscente de los new romantics sintetizados-, con una melancólica progresión de acordes que es introducida por un entramado de punteos y sigilosa caja de ritmos, roto por un arpegio de guitarra acústica que se disipa con nostalgia en el mar. Es una madurez que cae justo en el reverso de 'Teenage Kicks'; donde había un deseo carnal primitivo, ahora está la penosa sensación de saberse un segundo plato: "Qué triste ver que quedaste segundo / va a romper tu corazón bailarín / nada bueno dura para siempre / y a veces nada empieza / Julie Ocean, siempre ardiendo / Julie Ocean, loco deseo".



'Julie Ocean (Single Version)' fue publicada como
single de Undertones en julio de 1981

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