domingo, 28 de agosto de 2016

Minutos: The Replacements - 'Unsatisfied' (1984)








A Paul Westerberg (voz, guitarra) le disgusta enormemente 'Unsatisfied'. La canción, que ni siquiera fue single en su día, es de las más laureadas de su repertorio desde que se editó; una bola de nieve que habrá rodado a distintas velocidades en 30 años pero que sigue girando cada vez que alguien descubre a The Replacements. Es de esas creaciones para las que no hizo falta ninguna estrategia publicitaria; el boca-oreja y el sentido común de los oyentes del disco que aumentó la popularidad del grupo de Minnesota, Let It Be (1984), bastaron para alertar de que ahí había una sensibilidad destacable y conmovedora. 

Pero a Paul le es indiferente que se siga diciendo que es su mejor canción y que la gente se funda intentando describir la conexión emocional que siente cuando la oye. El grupo se reunió en 2012 tras una separación de más de dos décadas, y cuando la rescataron en directo a finales de 2014, pillaron por sorpresa a cualquier fan que asumía que nunca formaría parte de sus conciertos, con lo que había largado Westerberg sobre ella. En 1996 revelaba: "Me sabe mal romperle el corazón a alguien, pero sí, [en 'Unsatisfied'] estaba actuando. No la tengo en tan alta estima como otra gente. (...) Fue como una herida abierta, algo casi similar a Yoko [Ono]". Y en 2005 seguía opinando lo mismo: "Solo es una de esas cosas gritadas, como dolorosa y angustiosa al estilo de Nirvana y si solo se me conoce por esa canción... en mi opinión no soy nada". Cuenta el autor que en el momento en que debían empezar con las sesiones de grabación para Let It Be, era muy escéptico con el hecho de introducir una canción como esta u otros medios tiempos introspectivos como 'Sixteen Blue' en el repertorio de The Replacements. Le convenció su manager Peter Jespersen, quien habiendo trabajado como disc-jockey sabía con certeza cómo la diversidad podía enriquecer el resultado del álbum que la misma banda considera como el primero en que se esmeraron en cuidar mucho los arreglos y la producción.


















Toda esta falta de afecto por 'Unsatisfied' viniendo de quien la compuso era desconocida para mí hasta ahora, y por insospechada, todavía me sorprende. Yo sería de esos con quienes Paul Westerberg se frustra, porque aunque me he interesado por el resto de catálogo de The Replacements en alguna ocasión, nada me ha ablandado, estremecido ni ha retenido mi atención como esta pieza que descubrí de la peor manera posible: en la voz de Courtney Love, procedente de un concierto grabado desde la audiencia en 1995, que conseguí cuando era adolescente. Los conciertos que dio Hole ese año siempre se consideraron legendarios y, más que por lo musical, coleccionar las grabaciones de esa gira era divertido por las tontas provocaciones de Courtney entre tema y tema, a veces disertaciones larguísimas. Hole incorporó 'Unsatisfied' a sus recitales dentro del festival itinerante Lollapalooza, y la interpretaban un poco como cuando versionaron 'Hungry Like the Wolf' de Duran Duran: mutilándola, evaporándola en menos de dos minutos entre gritos o ruido, como para preservar ese aura de integridad cool tan propia de los '90 de pose más nihilista, no fuese a quedar mancillada si alguien sospechara que reivindicaban una canción de los '80 en serio.

Escuchando el original, no podía ser de otra manera, la canción pasó para mí a otra dimensión. "Mírame a los ojos y entonces dime que estoy satisfecho", reta Paul a su interlocutor, dejando claro que no lo está en absoluto. "¿Lo estás tú?". La melancolía destructora de la progresión de acordes en acústico, yuxtapuesta al rasgado de su voz y a la tristeza de unas (pocas) palabras que cada vez se vuelven más abrumadoras, hacen de 'Unsatisfied' un explosivo emocional; la perfecta encapsulación de un sentimiento de desesperanza y enfado con una situación que no queda definida y, por lo tanto, pueden ser muchas. Podría estar hablándole a una novia, desesperado porque las cosas no funcionan ni son lo que había imaginado; podría referirse a la dificultad que tenía el grupo para ser más reconocido mientras otras bandas se hacían populares de la noche a la mañana; podría ser una desilusión propia de una crisis existencial, el disgusto insalvable al entrar en la vida adulta (Paul iba a cumplir 25 años cuando se publicó Let It Be) y no encontrarle sentido. Aprovechando la coyuntura semántica, hay quien la ha enfrentado al '(I Can Get No) Satisfaction' de The Rolling Stones para analizarla, concluyendo que Mick Jagger hablaba claramente de una insatisfacción física (sexual, caprichosa) mientras Westerberg lo hacía de algo tormentoso y más abstracto.

La crudeza con que la inmortalizó en el estudio fue dada por el poco tiempo que le dedicaron a registrarla; una toma vocal descarnada que quedó como una foto de algo con que, según dice él, no se volvió a identificar nunca más. "Solo es un grito de ayuda movido por la angustia y esa es la razón por la que nunca la tocamos en directo en su día, porque solo fue un momento en el estudio con el que no acarreas toda la vida".


'Unsatisfied' apareció en el álbum Let It Be
de The Replacements, publicado en octubre de 1984

Para escuchar en Spotify