jueves, 14 de abril de 2011

Por el atajo: Tu Madre - "EP" (2008)



La verdad es que no puedo decirlo con exactitud. Yo diría que debe hacer cosa de un mes; la semana que estuvo lloviendo continuamente en Barcelona. Estaba en el último vagón del metro y a una chica se le cayó el paraguas que sujetaba. El golpe seco que produjo en el suelo (era un paraguas de los buenos, con su mango de madera dura) me recordó al instante uno de los momentos más seductores que haya visto sobre un escenario, en este caso en la Plaça del Rei hará un par de años: Álex (o la Jangla; voz, teclado y guitarra de Tu Madre), en un vestido negro corto, soplaba una armónica con la eléctrica colgada; esa armónica reminiscente de la brisa mínima de una noche pegajosa que introduce 'El Viento'. La sopló tres veces, y mirando fijamente al frente la dejó caer al suelo con una despreocupación tan segura y sexy que si intento describirla más allá, las palabras la van a desvirtuar.

Debía ser la tercera vez que las veía en directo. A esas alturas ya te sientes un poco cómplice de su sentido del humor. La primera vez el impacto fue tremendo; era un concierto de cartel compartido con varios grupos y no sabíamos ni que era un grupo íntegramente femenino (junto a Álex, Líos -bajo y voz- y Elena Goliat -batería, voz). Bragas, estructuras deformes, piano, distorsión bruta, mucho sarcasmo, todo muy breve -demasiado. Durante mucho tiempo nos vimos limitados a machacar cuatro canciones colgadas en su Myspace, pero a mediados de 2008 publicaron finalmente este EP con Producciones Doradas (precioso formato: cd de tres pulgadas, digipack) que ellas mismas me vendieron y firmaron con un grito en la ineludible presentación en Fnac.

Estas seis canciones (dos sorpresas extra en la descarga digital) dan fe de lo inclasificable de la música que hace Tu Madre: rastros de post-punk esquemático y tétrico, sí, pero siempre soltado con esa agudeza sacada de su contexto más obvio. Igualmente cercanas en ingenio, actitud y libertad a unas The Casual Dots que a unos Glutamato Ye-Ye. 'El Puñal', en otras manos, podría quedarse en una historia de obsesión con intenciones siniestras sin más ("Te voy a clavar un puñal en las rodillas / te voy a escribir una carta de amor") pero al tambor le acompaña un vals al piano casi circense que le aporta una gran personalidad. Una gamberrada onomatopéyica con voz monstruosa y cortes abruptos ('Auua'); un hit instantáneo y tenso a ritmo de 'Baila Morena' ("Estaba tumbada en tu tumba / recordando el tacto de tu pelo / negro, largo"); sexo sin más ('El Viento': "Se pudre la fruta, se rompe la rama / el sudor se derrama entre mis nalgas"; jadeos y palmas sobre bajo y batería en 'Te Tengo', uno de los extras: "Estás, estás, estás / en la punta de mi lengua pero aún no estás aquí"); una de sus mejores letras (Líos toma el micrófono en 'Prematuro'); y un instrumental que parece que empiece a andar cojo pero que acaba convirtiéndose en un jolgorio de surf mortecino que, con un guiño a ese bizarro tan nuestro, parafrasea en medio uno de esos hits dance anónimos de discoteca pueblerina.

Casi tres años de silencio, pero la caída del paraguas que me remitió a la caída de la armónica fue toda una señal que no dudo que me enviaran ellas mediante conjuro de huesos con pelos y manzanas roídas: tras esa larga espera, hace a penas tres semanas las madres han vuelto con Valentina, la primera entrega de una trilogía las partes de la cual llevarán el nombre de la madre de cada una de las componentes.

Para escuchar y descargar: Tu Madre - EP




2 comentarios:

Héctor dijo...

Las conocí de chiripa en un minimúsica que hicieron en Sabadell, y no daba crédito.

"come lava, come lava
la mastica y no se la traga!"

Estanis dijo...

¡eh! ¡eso es una inédita! jaja