Imperdible: Ainara LeGardon - "Forgive Me If I Don't Come Home To Slep Tonight" (2009)

El silencio y la verdad son dos conceptos que abruman a mucha gente. Cuántas veces hablamos de silencios tensos entre individuos, de verdades incómodas que es mejor no decir o no saber. Deduzco, según esta observación, que confesar verdades cuando todo está en silencio no debe ser muy fácil. Será porque Ainara LeGardon tiene agallas para hacer eso y más en Forgive Me if I Don't Come Home to Sleep Tonight que este disco me ha hecho sentir vivo como ningún otro este 2009.

Tras dos incontestables ejercicios de búsqueda interior como fueron In the Mirror (2003) y Each Day a Lie (2005), Ainara sigue investigando en su particular lectura del folk más crepuscular, intrépida en la depuración de las formas: no las refina, sino que las despoja de distracciones y se dirige con seguridad hacia parajes más opacos y recrudecidos, creando una sucesión de temas en los cuales los arreglos precisos resultan, paradójicamente, más fundamentales cuanto más acotada está su intervención.

Los ambientes creados por Javier Díez-Ena y Alfons Serra nunca se entrometen en la historia que cuenta Ainara con su voz y su guitarra, sino que se ponen a la disposición de esa historia: en la cadencia reposada de 'Sickness', que se sustenta en una guitarra limpia en la que al principio crees que te puedes acurrucar, se oculta una tensión desestabilizadora que va desarrollándose poco a poco, a medida que sube la intensidad de la interpretación vocal de Ainara y aparecen, coléricos, los brutos arreglos de contrabajo, símbolo de esa exasperación provocada por la monotonía de algo (como la enfermedad) que nos mantiene en vilo y de esa batalla que libramos para vencerla. En otros temas, notablemente en 'The Third' y en la angustiosa 'Your Own Dirt', se dan giros argumentales imprevisibles con simples cambios de tempo, como si las canciones recalaran de repente en lugares áridos, inhóspitos, en los que a cada nota le sigue unos puntos suspensivos.

Líricamente estamos ante un trabajo que también va más allá: tras el anhelo devastador de In the Mirror y el magnetismo manchado de hollín de su anterior álbum, en Forgive Me if i Don't Come Home to Sleep Tonight habita cierta sensación de paz, quizás no tanto en las inquietudes que manifiesta como en la calma y la cercanía con la que se cuentan. Nos encontramos con alguien que dialoga consigo misma para forzarse a superar los pequeños desastres que acumulamos cuando ya pesan demasiado ('Weightless'); que reflexiona agradecida a quien le ha dado su apoyo en momentos adversos ('I Won't Forget'); que no se anda con rodeos para decir cosas que hieren de tú a tú (destapando secretos en 'The Death Most Desired' o la concluyente 'Stained Sounds'), con una capacidad de síntesis inequívoca como el dardo que acierta en el blanco.

En esa fortaleza personal, en la seguridad y la valentía, radica la esencia de este disco, arrebatador como pocos; como ninguno este año.


(*) Esta reseña apareció originalmente en el número de enero de 2010 de la revista Ilike. Ainara toca esta noche en la sala Heliogàbal de Barcelona a las 22h.


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