miércoles, 14 de agosto de 2013

Imperdible: Eurythmics - "In the Garden" (1981)

Vestida de novia y salpicada con pintura acrílica de todos los colores; las mejillas sonrojadas, de un tono que parece más natural y aniñado que conseguido a base de polvo. La mirada es la de alguien a quien han pillado haciendo una travesura, ¿o quizás está confundida o, peor, poco convencida? Poco convincente, también. Hay que ver a Annie Lennox en la portada del single más exitoso que grabaron The Tourists, una versión de 'I Only Want To Be With You' de Dusty Springfield que escaló las listas en Australia y el Reino Unido en noviembre de 1979. Al realizar la sesión de fotos todavía no tenían ni idea de que tendría tal aceptación comercial, y aún así refleja una terrible inseguridad. Fue, al fin y al cabo, una versión que habían grabado con intención irónica; una re-invención de un clásico pop en clave new wave guitarrera, el único guiño a la enaltecedora actitud punk que se permitió una banda apaleada continuamente por la prensa: John Peel declaró que se negaba a ponerlos en su programa de radio "no por que no me gusten, sino porque carecen de interés", y se les achacaba que su power-pop fuera más revisionista que retro-futurista (curiosamente, muy reminiscente de la hornada de rock psicodélico que vendría de Los Ángeles a principios de los ochenta y por la que luego bebieron los vientos los mismos críticos).

Annie Lennox (voz, teclados, flauta) conoció a Dave Stewart (guitarra, teclados) en 1976 en un bar, ella en su turno de camarera y él como cliente, aunque les presentó un amigo común. Ambos habían formado parte de varias bandas de muy diferente índole. Stewart había aprendido a tocar la guitarra a los doce años, cuando estuvo convaleciente por una lesión de rodilla varios meses, y se había inclinado por el pop-rock de manera natural; Lennox tocaba el piano desde los siete años y se especializó en flauta en la Real Academia de la Música de Londres, aunque nunca terminó de encajar con sus postulados. Fue él quien le presentó a un amigo de su Suderland natal, un músico llamado Peet Coombes (voz, guitarra) con quien decidieron montar un grupo. Como The Catch y en formato trío grabaron un único single (Borderline, 1977), infectado de funk y muy verde, que no tuvo ninguna repercusión, pero con el añadido de un bajo y un batería fijos endurecieron el sonido, cambiaron su nombre por The Tourists y Annie empezó a lucir maquillaje glam. Para entonces ella y Dave habían sido pareja prácticamente desde que se conocieron.

I Only Want To Be With You, extraído de su segundo álbum en menos de un año (Reality Effect, 1979), supuso un punto de inflexión para The Tourists. Al fin tenían un single de éxito pero era algo que para ellos no les representaba musicalmente. Que Annie fuera la voz principal como en ese tema era más la excepción que la norma (compartían armonías a menudo, pero Coombes llevaba la voz cantante en la mayoría de las canciones, que eran suyas) con lo que el público se hizo una imagen equivocada de la banda y además siguieron recibiendo varapalos por parte de la prensa, a la que no conseguían gustar. Ese momento de fama absurda y efímera acabó por desestabilizarles, pero publicaron un último álbum en noviembre de 1980 (Luminous Basement), el más interesante de los tres, en el que el prolífico Coombes dejó espacio para una composición de Dave ('Let's Take a Walk') y una de Annie ('One More Step Nearer the Edge') bastante reveladora en cuanto a sus verdaderos sentimientos y su estilo. Estrenado el año 1981 ya habían desaparecido The Tourists (tuvieron su última y definitiva discusión en Bangkok antes de iniciar una gira) y también la relación sentimental entre Dave y Annie.


Luminous Basements resulta clave para entender In the Garden (1981), el debut de Eurythmics. Primera, porque en un vinilo limitado de 7" que acompañaba la edición inicial del canto de cisne de The Tourists está la primera colaboración entre la entonces pareja, un instrumental nutrido de sonidos ambientales y sintetizadores ('From the Middle Room') en el que se adelantan a Mecano ('Los Amantes') y a Pulp ('Common People') en el uso de esa melodía; es el primer indicio serio de la vocación experimental del dúo. Y segunda, porque ese disco supuso su reencuentro con Conny Plank, el visionario músico y productor alemán artífice del sonido vanguardista de los discos de Kraftwerk y Neu! que tanto había influido a David Bowie. Plank ya había producido el debut homónimo de The Tourists aunque de manera tan apresurada que nadie podía afirmarlo. Lennox y Stewart viajarían muy pronto para utilizar su estudio, ubicado en las afueras de Colonia, por tercera vez.  

"La gente me ha visto como alguien preeminente, pero en realidad no saben qué tipo de persona soy. Durante años he sido una maniaco-depresiva, pero la gente no lo asocia conmigo porque solo puedo salir a escena cuando estoy muy animada. Si estoy deprimida (...) no emerjo. Y he vivido años así, bordeando el suicidio. No quiero decir que fuera capaz, pero sí que jugué con la idea durante mucho tiempo. Y ahora me siento como si estuviera saliendo de ello".
(Annie Lennox, NME; febrero 1983)


Esto lo declaraba la Lennox que ya se había vestido de hombre, cortado el pelo como tal y adoptado unos movimientos a veces robóticos, a veces sensuales para configurar una imagen que evocaba tanto a Bowie como a Grace Jones. El personaje dominante que vemos en el video-clip de 'Sweet Dreams' (1983) tenía de interpretación -en cuanto a teatralidad- todo lo que en In the Garden es la crudeza de la cara lavada. Dave y Annie hicieron un disco para los tímidos y los vulnerables, un disco de fondo frágil pero de apariencia colorista, fiel reflejo de la cantante de estas canciones cuando las escribió. Eso sí; más sugerente que triste, más reconfortante y escapista que desmoralizador, sin duda. A menudo se ignora en las revisiones de su trayectoria, como si el éxito mundial conseguido en 1983 fuese el repentino inicio de sus carreras, pero su primer álbum es la triunfal materialización de sus intenciones sutiles y experimentales, y suena hoy más moderno y natural que muchas de sus producciones posteriores, en las que confunden al oyente entre las canciones sublimes y las adornadas con el peor surtido de secuenciadores y piruetas vocales a lo negra de los ochenta.

La contención vocal de Annie es primordial para hacer de esta colección de canciones de krautrock melancólico algo memorable. Posteriormente conmovió con similares trucos ('Jennifer', 'Julia'), pero durante todo el minutaje de In the Garden es el sonido mismo de la suavidad y la nostalgia. Es indiscutible la influencia de Conny Plank a los controles y del equipo que espontáneamente se reunió voluntario a su alrededor, nombres importantes de la escena alemana como los baterías Robert Görl (DAF) y Jaki Liebezeit (Can) o Holger Czukay (bajista en Can, aquí tocando el corno francés), además del guitarrista Robert Pomphrey y Clem Burke, batería de Blondie al que Annie abordó y persuadió en un pub y con el que entablarían una relación profesional que duró años. En Colonia, en un ambiente distendido y con la avidez compartida con todos los músicos por probar arreglos y texturas, las sesiones de grabación se desarrollaron con facilidad.

Desde 'English Summer', un desacreditado precedente de la etiqueta dream-pop que transmite ese sabor agridulce de los recuerdos de la infancia cuando ya no se puede regresar a ellos desde la vida adulta, nos adentramos en el universo de alguien introvertido que piensa a menudo en lo que le rodea, pero que no siempre sabe confrontar. Las canciones carecen en su mayoría de estructuras clásicas, hay pocos estribillos y muchas insinuaciones, con lo que queda clara la vocación ambiental, de trasladar a la música un estado de ánimo determinado sin alterarlo innecesariamente. Solo 'Your Time Will Come' se eleva explícitamente y la música se engrandece mediante acordes mayores mientras Annie le asegura a la decaída versión de ella misma que su momento llegará. Esa necesidad de recompensa por el padecimiento se repite en la sarcástica 'Revenge', donde la revancha ("tiene que ser peligroso / tiene que ser refinado / tienes que ser hábil / tienes que tomarte tu tiempo") se yuxtapone a un contexto musical revitalizador y frívolo (líneas vocales agudas al estilo de los experimentos de Debbie Harry en 'Atomic' o 'Rapture'), un marco tan juguetón y perverso como el que resulta en la funky 'Sing-Sing', sátira de la repetición de la rutina laboral de la clase media cantada en francés ("Los animales han llegado / trabajan día tras día / (...) Qué horror, ¿esto qué es? / es la vida, simplemente la vida"). 

Lennox tiene maneras originales de acercarse al estado depresivo, desde la descripción de la abulia como si de una princesa en un cuento fantástico se tratase en 'She's Invisible Now' ("Cristal frío y limpio y una cuchilla / (...) el polvo se acumula pero ni se da cuenta / ahora ella es invisible"), una delicia de pop etéreo a los teclados una vez más oscurecida por las palabras, hasta el relato atosigador de 'Caveman Head' ("Toca la suavidad de mi piel / (...) Mira cómo se me cae el pelo"), el momento verdaderamente frenético del disco entre teclados ácidos y rápida percusión. Cuando se publicaron los singles Never Gonna Cry Again y Belinda (que podía ser una buena elección por ser la canción pop más directa del disco), en mayo y agosto de 1981 respectivamente, y a penas tuvieron respuesta por parte de los compradores de discos, Eurythmics se disgustaron y no podían entender por qué; pero en realidad, aunque no fuera obvia o pornográfica, la carga emocional (no hay que olvidar que la ruptura amorosa entre el dúo era más que reciente) y melancólica de los temas era un reto a nivel comercial en ese momento en Gran Bretaña. Bajos recios, melodías que esquivan los grandes trucos pegadizos, teclados fantásticos. Lo transgresor y poco ortodoxo de piezas como 'All the Young (People of Today)' y 'Take Me To Your Heart' (las notas descendientes de un sintetizador que suena como la luz eléctrica afinada según escala, la tensión de batería y bajo, la nocturnidad ambiental) era palpable incluso en los temas a priori más accesibles. 

Tras la publicación de In the Garden en octubre de 1981 y una pequeña gira de presentación, y a pesar de las críticas favorables, Eurythmics volvían a estar en punto muerto. Dave Stewart tuvo una recaída de una complicación pulmonar que acarreaba desde que tuvo un accidente de tráfico unos años antes y Annie Lennox tuvo una crisis nerviosa. Cuando Dave salió del hospital, empezaron a trabajar en nuevas canciones en el estudio casero que se habían empezado a montar en Londres con un limitado equipo aconsejado por Conny Plank. Nadie podía creerse que estuviesen grabando las pistas finales de su próximo álbum, Sweet Dreams (Are Made of This), en una grabadora de 8 pistas. Nadie podría haberse creído entonces todo lo que vendría después.


Para escuchar en Spotify:
(1-10: álbum original; 11-12: caras B de Never Gonna Cry Again y Belinda; 13-15: canciones en directo añadidas en la reedición de 2005)

La discografía descatalogada de The Tourists, ilustrativa de parte de este artículo, puede encontrarse aquí. El single de The Catch, aquí.